El territorio guía el monitoreo
Quienes viven en un territorio saben por dónde cruzan los animales, dónde beben, en qué temporada se mueven y cómo se llaman en su lengua. En un monitoreo biocultural, ese conocimiento define dónde se coloca cada cámara, qué se registra y cómo se interpretan los resultados. La tecnología amplía lo que la comunidad ya observa, y la comunidad le da sentido a lo que la tecnología registra.
Qué aporta el conocimiento del territorio
- Pasos y senderos de fauna
- Brechas, veredas, bordes de aguada y cruces de camino por donde los animales pasan con frecuencia. Son los mejores sitios para una cámara.
- Agua, alimento y refugio
- Aguadas, cenotes, árboles en fruto, salados y madrigueras que concentran fauna según la temporada.
- Cacería y presión
- Zonas, temporadas y especies de cacería, pesca y extracción. Ayudan a entender por qué un sitio tiene menos registros y dónde conviene vigilar.
- Nombres y categorías propias
- Cómo se nombra y clasifica cada especie en la lengua local. Sirven para validar identificaciones y devolver resultados en el idioma de la comunidad.
- Temporadas y comportamiento
- Cuándo se reproducen, se desplazan o cambian de zona las especies, y cómo responden a lluvias, quemas o inundaciones.
- Historias de encuentros
- Avistamientos, ataques al ganado y relatos de las personas mayores que muestran dónde estaba la fauna antes y qué ha cambiado.
Lo que hicimos en Dzilam
En Dzilam, los líderes comunitarios del Grupo Chac Mool eligieron y caracterizaron los sitios de monitoreo: sabían por dónde cruzaba el jaguar y dónde un equipo podía resistir las inundaciones. Algunos, como Juan Castillo, conocieron el monte desde la caza y la ganadería, y hoy usan esa experiencia para cuidarlo. También participan en el trabajo de campo mensual, mantienen el equipo y ayudan a validar los registros de especies.
Ese conocimiento guía también la interpretación: un registro en un paso conocido o un encuentro de jaguar con ganado se leen junto con quienes viven el territorio. Con comunidades y ganaderos se probó un protocolo para responder a esos encuentros, y la IA se diseñó para complementar el conocimiento local.
Cómo integrarlo al muestreo
Antes de instalar equipo, presenta el proyecto en asamblea y obtén el consentimiento libre, previo e informado de la comunidad para el monitoreo y el uso de los datos.
Haz recorridos guiados y un mapeo participativo con personas mayores, cazadores, mujeres y jóvenes para ubicar pasos de fauna, aguadas, zonas de cacería y sitios sagrados. Registra lo compartido en la plantilla 5. P5
Combina esos sitios con un diseño sistemático: estaciones a distancias comparables, en distintos hábitats y con el mismo esfuerzo de muestreo, para que los resultados se puedan comparar.
Incluye en los formularios de campo lo que la comunidad observa: rastros, cacería, pesca y encuentros con fauna, además de los registros de las cámaras.
Revisa los resultados con la comunidad usando los nombres locales de las especies, y decidan en conjunto si se reubican cámaras o se suman sitios.
Acuerda qué conocimiento es público y cuál se protege. Senderos, lugares sagrados, sitios de cacería y ubicaciones de especies sensibles se comparten solo con autorización. P2
Aprendizaje
El muestreo funciona mejor cuando combina dos fuentes: el conocimiento local, que señala dónde está la fauna, y un diseño sistemático, que permite comparar sitios y temporadas. Juntos producen datos confiables que la comunidad reconoce como propios.
Herramientas para empezar
- Principios CREA para la gobernanza de datos indígenas (se abre en una pestaña nueva) (GIDA, español).
- BIOCOMUNI v2.0 Fauna (se abre en una pestaña nueva) (FMCN y CONAFOR), protocolo de monitoreo comunitario con formatos imprimibles.
- Buenas prácticas para generalizar datos de especies sensibles (se abre en una pestaña nueva) (GBIF, español).
- Directrices de la UICN sobre conflictos y coexistencia entre humanos y vida silvestre (se abre en una pestaña nueva) (2024, español).
- KoboToolbox (se abre en una pestaña nueva) y SMART (se abre en una pestaña nueva), para registrar observaciones comunitarias sin conexión.
- Plantilla 5 de este toolkit: mapa de saberes del territorio. P5
Estrategia Biocultural del Jaguar, Amazonía ecuatoriana
La comunidad achuar de Sharamentsa monitorea su territorio desde 2021 con el acompañamiento de Fundación Pachamama. La Estrategia Biocultural del Jaguar, liderada por la Alianza Cuencas Sagradas y Fundación Pachamama junto con la comunidad, y acompañada por NaturaTech LAC (BID Lab y C Minds) y Regen Network, extendió el modelo a las comunidades de Wayusentsa, Tsekuntsa, Shuinmamus y Kapawi.
El sistema integra cámaras trampa, análisis con IA, formularios digitales y el conocimiento tradicional sobre el comportamiento del jaguar, de modo que cada fuente valida a la otra. Los formularios registran también la cacería, la pesca y el aprovechamiento de recursos, y las especies conservan su nombre en la lengua propia. La comunidad decide qué información se comparte: senderos, lugares sagrados y ubicación de recursos se custodian bajo acuerdos con Fundación Pachamama.
Hasta mayo de 2025, la estrategia contaba con 21 monitores comunitarios capacitados, 33,700 ha bajo monitoreo y 58 especies registradas con cámaras trampa, entre ellas 14 registros de jaguar. Los Créditos Bioculturales del Jaguar canalizan recursos hacia las prioridades que define la comunidad.
Ver la Estrategia Biocultural del Jaguar (NaturaTech LAC) (se abre en una pestaña nueva)
